NUEVO MERCADO

Irán: fabricantes de automóviles ven allí una oportunidad

Las automotrices del mundo quieren volver al país islámico después de muchos años, con competencia de parte de China.
jueves, 6 de agosto de 2015 · 19:34
Varias marcas internacionales dedicadas a la producción automovilística se apuran para ingresar a un mercado más que interesante.

Entre aquellos que buscan entrar a la previamente cerrada economía iraní está Lotus, el pequeño fabricante británico de automóviles deportivos, el cual ya ha seleccionado posibles ubicaciones para sus concesionarios. Bentley, el fabricante de automóviles de lujo, propiedad de Volkswagen, también está estudiando la posibilidad de abrir su primera tienda en el país posiblemente el próximo año.

Pero expertos en esta rama de la industria dicen que los fabricantes de grandes volúmenes de Alemania y Francia, que desarrollaron importantes negocios en Irán antes de las sanciones, encabezarán la carga en el país.
"Las cosas podrían suceder de un día para otro", dice Vikas Sehgal, jefe global de la división automotriz de Rothschild, el banco de inversión.

Irán es el mercado de automóviles más grande del Medio Oriente, con ventas de 900.000 unidades el año pasado y 1,1 millones de autos fabricados. Sehgal cree que Irán tiene la capacidad de convertirse en una "potencial industrial regional" que fabrique de 3 a 4 millones de unidades anualmente en esta década en comparación con la producción prevista de 1,4 millones para este año, según LMC Automotive siendo la educada clase media la que impulse el mercado gracias a la demanda acumulada.

Para algunos fabricantes de automóviles el momento no podría ser mejor, pues andan recorriendo el mundo en busca de nuevos mercados que puedan ayudar a compensar la ralentización o declive de algunas economías emergentes, como China, Rusia y Brasil. La semana pasada UBS recortó casi a la mitad su pronóstico de crecimiento global de ventas a sólo el 1,3%, la tasa más baja desde 2010.

El mercado de automóviles de Irán estuvo dominado previamente por los fabricantes franceses de automóviles Renault y Peugeot, que enviaban los "kits completos para ensamblaje", al país para que los fabricantes locales como Iran Khodro y Saipa los ensamblaran.

Sólo Peugeot vendió más de 450.000 vehículos en el país en 2011, aproximadamente un tercio del mercado de venta, antes de que las sanciones y una alianza con la compañía estadounidense General Motors indujeran a la automotriz francesa a salir del país.
 
Los competidores, incluyendo los chinos con sus precios competitivos, cuyos autos han encontrado poca o ninguna aceptación en los mercados desarrollados en el extranjero, llenaron el vacío cuando se impusieron las sanciones.

Zakia Subhan, analista de LMC, dice que fabricantes como Chery Auto, Lifan Industry y Jianghuai se han beneficiado del "vacío" dejado por Peugeot y Renault.

Zhejang Geely, compañía matriz de Volvo y la marca homónima Geely, está en conversaciones avanzadas para abrir una planta CKD en Irán con capacidad inicial de alrededor de 20.000 unidades al año. Ésa sería su primera operación de ensamblaje en el país, ya que tiene actividades de ventas previamente establecidas.

Irán fue el principal destino de las exportaciones de automóviles chinos en 2014, al cual la mayor economía del mundo envió 114.000 vehículos comerciales y de pasajeros, según Bernstein Research.

La competencia de las marcas asiáticas y locales no ha evitado que Peugeot siga adelante con sus planes. En abril el fabricante francés de automóviles firmó un acuerdo para reiniciar la producción con su ex socio Iran Khodro, el mayor fabricante de automóviles del país, tan pronto como sea posible.

Pero los analistas creen que VW, que ofrece tanto pedigrí alemán como una serie de marcas en todos los rangos de precios, podría ser el más beneficiado. El Santo Grial para los fabricantes de automóviles occidentales sería el descubrimiento de un nuevo Skoda o Dacia una marca local de bajo costo que se pueda adquirir y llevar a todo el mundo.

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