PALEOPATOLOGÍA
Hallan en Colombia la evidencia más antigua del mundo de una bacteria que causa sífilis y otras infecciones
Un equipo científico internacional, con participación del CONICET, identificó material genético de Treponema pallidum en restos óseos de 5.500 años de antigüedad. El descubrimiento refuerza la teoría del origen americano de estas enfermedades.Un equipo internacional de investigadores, con participación de un científico del CONICET, descubrió la evidencia más antigua del mundo de una infección por la bacteria Treponema pallidum, patógeno responsable de enfermedades como la sífilis, la pinta, el pián y el bejel.
El hallazgo, publicado en la revista Science, se produjo al analizar restos óseos de 5.500 años de antigüedad encontrados en el sitio arqueológico Tequendama I, en la sabana de Bogotá, Colombia, y retrocede en 3.000 años el registro previo más antiguo de este grupo de bacterias.
El descubrimiento fue realizado mediante técnicas de paleogenómica, que permiten recuperar y analizar ADN antiguo.
En un fragmento de tibia de un individuo masculino adulto joven, los investigadores identificaron material genético de una cepa ancestral de T. pallidum, hasta ahora desconocida, y con una virulencia similar a las variantes que causan enfermedades en la actualidad.
"Este es el genoma más antiguo de Treponema recuperado hasta la fecha a nivel mundial", destacó el investigador del CONICET Miguel E. Delgado, de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP, quien participó del estudio.
El hallazgo aporta un dato crucial al debate sobre el origen y dispersión de estas enfermedades.
"Lo que estamos dejando en evidencia es que la sífilis y las demás enfermedades asociadas probablemente sean endémicas de América o, al menos, ya estaban en nuestro continente mucho antes de la llegada de los europeos", explicó Delgado.
Esto refuerza la hipótesis de que los colonizadores europeos pudieron haber contraído la bacteria en América y luego la dispersaron en el Viejo Continente.
Además de su relevancia histórica, el estudio tiene implicancias para la salud pública contemporánea, ya que estas infecciones aún afectan a millones de personas.
"Comprender su dinámica evolutiva es muy importante porque permite ver cómo se desarrollaron y cómo, posiblemente, se pueden tratar", afirmó el científico.
El equipo de investigación incluyó a especialistas de universidades de Estados Unidos, Suiza y Colombia, y contó con la colaboración fundamental del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).
Los resultados han sido comunicados a las comunidades locales para destacar la relevancia del descubrimiento tanto para la historia como para la salud actual.