CHILE
Ofrecía expediciones ilegales a la antártica por $12.500 euros: Velero francés fue incautado en canal beagle
Autoridades chilenas detectaron que el yate operaba como turismo comercial sin habilitación, vendiendo viajes desde Ushuaia hacia la Antártida.Un operativo conjunto de la Armada de Chile, la Policía de Investigaciones de Chile y el Servicio Nacional de Aduanas de Chile terminó con la incautación del velero francés “Tanana” en el Canal Beagle, tras comprobarse que ofrecía expediciones turísticas ilegales hacia la Antártida. La embarcación comercializaba viajes por 12.500 euros sin contar con autorización para operar como servicio turístico.
El procedimiento se realizó el pasado 1 de abril en cercanías de Puerto Williams, luego de una investigación que determinó que el velero realizaba travesías marítimas remuneradas en aguas chilenas, violando la normativa vigente.

El capitán de puerto local, René Rojas, explicó que la embarcación desarrollaba actividades comerciales encubiertas bajo la figura de uso privado, lo que constituye una infracción grave.
En la misma línea, el director regional de Aduanas, Reinhold Andronoff, detalló que estas prácticas no son aisladas:
“Declaran ingresar al país para actividades privadas, pero en realidad venden paquetes turísticos en la zona de fiordos y canales australes”, sostuvo.
ANTECEDENTES Y MODALIDAD
El caso del “Tanana” replica un antecedente reciente: En 2025, el velero panameño “El Doblón” fue sorprendido en una operatoria similar. Ambos casos evidencian un patrón creciente de turismo náutico ilegal en el extremo sur.
Desde sus plataformas digitales, el “Tanana” promocionaba expediciones hacia la península antártica, el Cabo de Hornos y la Patagonia. Los viajes partían desde Ushuaia y tenían una duración de 26 días, atravesando aguas bajo jurisdicción chilena.
El atractivo de estas travesías premium, combinado con controles limitados en zonas remotas, abre una ventana para operaciones informales que ahora están bajo la lupa de las autoridades.
ALERTA EN EL TURISMO ANTÁRTICO
El episodio vuelve a poner el foco sobre la necesidad de mayor control en el turismo hacia la Antártida, una actividad altamente regulada por tratados internacionales y normativas locales.
La comercialización de expediciones sin habilitación no solo implica evasión y competencia desleal, sino también riesgos operativos y ambientales en uno de los ecosistemas más sensibles del planeta.