REFORMA LABORAL
El Gobierno impulsa una ley para formalizar el trabajo y activar la inversión privada
El proyecto de “Ley de Promoción de Inversiones y Empleo”, que se discutiría en el Congreso enviado por el Poder Ejecutivo, propone una profunda modernización del sistema laboral argentino, con el objetivo central de regularizar el empleo informal, generar nuevos puestos de trabajo y reactivar la inversión productiva. La iniciativa apunta a simplificar las relaciones laborales, reducir cargas patronales y ofrecer beneficios fiscales para quienes contraten formalmenteEl proyecto —que el Gobierno nacional presentará en las próximas semanas para su discusión parlamentaria— se enmarca en la estrategia de “modernización y libertad económica”. Busca adaptar la legislación laboral a los nuevos contextos productivos y a las demandas del mercado, promoviendo un sistema más flexible, digital y transparente.
Entre los principales ejes, se destaca la flexibilización de modalidades laborales, que permitirá a las empresas modificar formas y modalidades del trabajo sin afectar derechos esenciales del trabajador. Además, se incorporan mecanismos más ágiles para sanciones disciplinarias, la digitalización de recibos y documentación, y la creación de un registro nacional de médicos laborales para controlar licencias por enfermedad.
Otro punto central es la introducción del “banco de horas”, una herramienta que permitirá ajustar jornadas laborales según las necesidades de cada actividad mediante acuerdos colectivos, además de vacaciones fraccionadas y más flexibles. También se limita la tasa de interés en litigios laborales a inflación más un 3% anual, con el fin de reducir los costos judiciales para las empresas.
En materia productiva, la iniciativa crea el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que otorga beneficios fiscales, amortización acelerada y devolución anticipada del IVA para inversiones de entre USD 150.000 y USD 30 millones. El propósito es estimular la producción nacional, las exportaciones y el empleo privado registrado.
Asimismo, el proyecto establece bonos de crédito fiscal para quienes incorporen nuevos empleados durante los primeros 18 meses de vigencia: 100% de exención en contribuciones patronales para microempresas, 75% para pequeñas, 50% para medianas y 25% para grandes compañías. Los beneficiarios de planes sociales que accedan a un empleo formal podrán mantener su plan hasta 13 meses, en un intento por fomentar la transición del asistencialismo al trabajo genuino.
También se propone un nuevo régimen de prenda digital, que reemplazará normativas de más de 70 años, permitiendo la constitución y ejecución electrónica de garantías sobre bienes muebles y productivos, con el fin de facilitar el crédito y la actividad económica.
Con esta ley, el Gobierno busca atacar la raíz del empleo informal, que supera el 40% a nivel nacional, a través de incentivos concretos a la formalización, alivio fiscal y seguridad jurídica para las empresas.
En síntesis, el proyecto se presenta como una apuesta integral por la generación de trabajo formal, la simplificación administrativa y la atracción de inversiones productivas, pilares que el oficialismo considera esenciales para consolidar un nuevo ciclo de crecimiento económico sustentable.