SEGÚN ESTUDIO CIENTÍFICO ARGENTINO
Bacterias en la nariz y garganta de bebés determinan la gravedad de la bronquiolitis
Investigadores del CONICET y del Hospital Gutiérrez comprobaron que la presencia de ciertos microorganismos agrava o mitiga la infección por virus sincicial respiratorio. El hacinamiento también se asoció a cuadros más severos.La composición bacteriana de las vías respiratorias de los bebés influye directamente en la gravedad de la bronquiolitis causada por el virus sincicial respiratorio (VSR), reveló un estudio liderado por investigadores del CONICET y del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires.
El hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas basadas en la modulación de la microbiota para prevenir formas severas de la enfermedad.
El trabajo, publicado en Journal of Clinical Virology, analizó a 172 pacientes hospitalizados con infección por VSR; y advierte que más del 90% de los niños presentaba colonización bacteriana al ingreso.
Los resultados fueron contundentes: la presencia de Haemophilus influenzae se asoció a cuadros graves, mientras que Moraxella catarrhalis mostró un efecto protector, vinculándose a evoluciones leves.
Tras explicar que “las bacterias que colonizan las vías aéreas forman parte de un ecosistema complejo que interactúa con el sistema inmunológico”, el doctor Patricio Acosta, investigador del CONICET y líder del estudio, anotó que “algunas podrían empeorar la infección, y otras tendrían un efecto protector”.
El profesional agregó que esto evidencia que “no sería la carga viral lo que determina la severidad, sino factores del huésped”.
El estudio también identificó que el hacinamiento es un factor crítico asociado a mayores niveles de gravedad, coincidiendo con investigaciones previas sobre el impacto de las condiciones socioambientales en la salud respiratoria infantil.
El VSR afecta a entre el 60% y 70% de los niños en su primer año de vida y es causa de millones de hospitalizaciones anuales en el mundo; y si bien la mayoría de los casos son leves, no estaba claro por qué algunos lactantes desarrollan complicaciones severas.
Esta investigación, realizada en un contexto real con población vulnerable, aporta evidencia local para identificar a niños en mayor riesgo y plantea futuras intervenciones basadas en modular la microbiota respiratoria, ya sea mediante probióticos o otras estrategias, para mitigar el impacto de la infección.