Avance en neurociencias

Científicos del CONICET observaron por primera vez cómo cambian las "fábricas de energía" de las neuronas que controlan el reloj biológico

Mediante microscopía de alta resolución, descubrieron que las mitocondrias de estas neuronas se transforman a lo largo del día. El hallazgo ayuda a entender por qué es clave respetar los ciclos de sueño.
domingo, 7 de diciembre de 2025 · 00:15

Científicos del CONICET, en colaboración con investigadores internacionales, lograron observar por primera vez cómo cambian a lo largo del día las mitocondrias –las “fábricas de energía”– dentro de las neuronas que regulan el reloj biológico.

Según se observó desde el organismo, el estudio, realizado en moscas Drosophila melanogaster, fue publicado en la prestigiosa revista Current Biology y aporta nuevas claves sobre la importancia de respetar los ciclos de sueño y vigilia.

Mediante el uso de microscopía electrónica volumétrica de alta resolución, el equipo liderado por la investigadora Fernanda Ceriani del Instituto Leloir pudo ver cómo las mitocondrias de estas neuronas varían en forma, cantidad y volumen según el momento del día.

“A la mañana, las mitocondrias son pequeñas, redondas y vigorosas, pero hacia la noche se vuelven alargadas y se fusionan”, explicó Ceriani; quien agregó que “esto sugiere que se tienen que reciclar, rejuvenecer en su funcionalidad.

La investigadora destacó que este proceso podría explicar por qué es fundamental dormir, anotando que “durante la noche es cuando se reconstituyen las mitocondrias que necesitaremos al despertar”.

El reloj biológico regula funciones esenciales como el sueño, el metabolismo, la presión arterial y la respuesta inmune, y su disfunción se ha vinculado con enfermedades como diabetes, cáncer y problemas cardíacos.

El estudio también mostró cambios circadianos en la cantidad de conexiones entre neuronas y en la liberación de neuropéptidos, lo que refleja una plasticidad estructural vinculada a la actividad neuronal a lo largo del día.

“Pudimos mirar con mucha resolución dentro de estos procesos y comprobamos que están mucho más comunicados al principio del día que a la noche”, señaló Ceriani.

Además de los investigadores argentinos, participaron equipos de la Universidad de Washington y la Universidad de California en San Diego, que aportaron tecnología de microscopía no disponible en el país.

El trabajo sienta las bases para futuras investigaciones sobre cómo la alteración de estos ritmos afecta la salud y el envejecimiento.

Comentarios