Innovación argentina para el agro

Un científico del CONICET diseñó un robot con IA que detecta plagas y aplica la dosis justa de pesticida en menos de 10 segundos

Pedro Bocca, del Instituto de Automática de San Juan, patentó un desarrollo único que permite identificar enfermedades en cultivos arbóreos in situ y fumigar de manera precisa, reduciendo la contaminación y el uso de productos tóxicos.
miércoles, 29 de abril de 2026 · 00:30

Un científico del CONICET diseñó y patentó un robot con Inteligencia Artificial (IA) capaz de detectar en menos de diez segundos qué enfermedad aqueja a un cultivo y aplicar la dosis exacta de pesticida para curarlo.

El desarrollo es de Pedro Bocca, ingeniero electromecánico del Instituto de Automática (INAUT-CONICET, Universidad Nacional de San Juan), y busca resolver un problema global: según la FAO, alrededor del 40% de la producción agrícola mundial se pierde cada año por plagas y enfermedades.

A diferencia de los sistemas actuales que fumigan de forma masiva sin discriminar ejemplares sanos de enfermos, el robot de Bocca cumple todo el proceso de detección y aplicación en tiempo real con un 90% de precisión.

El vehículo cuenta con una cámara frontal que fotografía las hojas y determina el grado de enfermedad, y un brazo robótico trasero que dosifica el pesticida solo en las zonas afectadas, ya sea en la parte superior, media o inferior del árbol.

El científico trabajó durante seis años para adaptar los sistemas de detección a las condiciones reales de campo, donde las imágenes no son perfectas por sombras, luces o errores de píxeles.

Para ello, armó una base de datos con aproximadamente cuatro mil imágenes de hojas de olivo —la especie utilizada como modelo— y reentrenó las redes neuronales para que el sistema pueda clasificar si una hoja está sana, enferma o no es clasificable.

“Tuve que reentrenar todo el sistema y ver qué fallas detectaba la nueva base de datos hasta hacerla efectiva”, explicó Bocca.

Si bien el robot está desarrollado para olivos, la tecnología puede adaptarse a cualquier cultivo arbóreo.

Actualmente, el científico trabaja con una empresa privada en su aplicación en cítricos, especialmente limoneros afectados por el virus HLB, que no tiene cura.

En ese caso, el robot podría usarse como detector temprano para eliminar plantas enfermas antes de que el virus se propague.

El objetivo ahora es montar el robot detrás de un tractor para realizar pruebas de campo definitivas y estimar el nivel de ahorro que genera el sistema.

Bocca destacó que esta tecnología, única en el mundo y ya patentada, permite reducir la contaminación ambiental, evitar que los operarios se expongan a productos tóxicos, optimizar el tratamiento y maximizar la productividad.

“No hay nada mejor para nosotros que ver nuestro trabajo funcionando en la realidad”, concluyó el científico.

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