LA POLICÍA ACTIVO CONTROLES PARA DAR CON EL DEGENERADO

Una joven de Ushuaia denunció persecución y manoseo por parte de un desconocido

La denunciante relató que cuando retornaba a su casa, tras salir de su trabajo, un hombre la atacó por atrás, a la altura de la Plaza Centenario, “poniendo sus brazos por mí alrededor, inhabilitando mi movimiento y sus manos en mis senos” y ante los gritos de la mujer “salió corriendo a la velocidad máxima, ‘despidiéndose’ con un palmazo en mi cola”.
lunes, 09 de mayo de 2016 · 10:17

Una joven que reside en Ushuaia denunció ante la Policía Provincial que el pasado viernes, en ocasión de retirarse de su lugar de trabajo ubicado en intersección de las calles Gobernador Paz y Piedra Buena, un desconocido la siguió varias cuadras y la manoseó en la vía pública.

 

Si bien la Policía tomó cartas en el asunto e inició la búsqueda del agresor, la denunciante reiteró su denuncia a través de las redes sociales con el propósito de alertar a la comunidad sobre la situación enunciada.

 

A continuación la carta publicada en redes sociales:

 

"El día viernes 6 de mayo del 2016, sucedió algo inesperado. Había tenido una linda jornada laboral y como habíamos terminado todo por adelantado fui despachada a mi casa antes de tiempo, a las 18:30 de la tarde.

 

Salí de mi lugar de trabajo, que queda por Gobernador Paz y Piedra Buena, de la ciudad de Ushuaia. Como mi casa no queda lejos, decido ir caminando, así me relajo en el transcurso y llego como nueva.

 

Caminé por Paz, crucé la calle Belgrano, Sarmiento, Patagonia, siempre transitando derecho por Gobernador Paz, de la mano izquierda. Crucé Onas, y comencé a sentir que a mitad de cuadra tenía a una persona atrás. Por lógica, comprendí que era un peatón más, y que intentaba pasarme, porque tenía un paso más acelerado que el mío. Comencé a "zigzaguear” en la vereda, para que pase por el costado contrario al que iba yo, pero no, esta persona volvía a retomar el mismo lado, y se mantenía atrás mío constantemente.

 

Decidí darme vuelta para ver, si era alguien conocido que me estaba jodiendo, o simplemente para ver su cara, en el caso que pasara algo.

 

Así fue, durante reiteradas veces, y cada vez que me daba vuelta a fijarme, el dicho hombre me miraba fijamente.

 

Comprendí que no era ningún tipo de joda, y que aquel desconocido me perseguía a mí. Decidí cruzar Onas, y aseguré que mis bolsillos, donde llevaba pertenencias de valor, estuvieran cerrados en el caso que me quisiera arrebatar algo.

 

En mi mente se pasaron muchas posibilidades, pero la que más prevalecía era que ese hombre que me perseguía me quisiera robar. Tomé aire, y aceleré mi paso hasta llegar a la altura de una parejita que iba caminando, pensando "no me va hacer nada, ahora que hay gente”.

 

A todo esto, había llegado al camino del centenario, bien enfrente de la concesionaria Chevrolet, donde este mal parido, me agarró de atrás, poniendo sus brazos por mí alrededor, inhabilitando mi movimiento y sus manos en mis senos. A su vez, me estaba apoyando su miembro masculino, el cual permanecía excitado. Yo grite ‘hijo de re mil puta’, y le saque los brazos de encima de mí y salió corriendo a la velocidad máxima, ‘despidiéndose’ con un palmazo en mi cola.

 

La primera reacción que tuve en ese mal momento, fue intentar agarrarlo, pero la verdad que corría más rápido de lo que imaginan, por lo tanto no iba a poder hacer nada, incluso salió corriendo y se metió en el barranco que hay en el centenario, al costado de la escalera.

 

Decidí llamar a mi mamá, y le avise que un hombre me había manoseado y que la verdad no sabía bien en claro cuáles eran las intenciones del mismo. No pude evitar llorar, de la impotencia de no haber podido hacer nada, y de no haberme dado vuelta antes y meterle una trompada.

 

Como vivo a media cuadra de la policía de investigaciones, mi mamá salió corriendo hasta la comisaria a informarles, y sin cortar la llamada conmigo, comenzó a correr hasta donde estaba yo. Como ella corría hacia mí y yo hacia ella, fijamos un punto medio, que era el juzgado federal, ubicado en Goleta Florencia, a dos cuadras de distancia de la policía y a dos cuadras de distancia del colegio EPET, que es por donde yo venía.

 

Enseguida que mi mamá aviso en la comisaria, la policía actuó, y comenzaron a salir oficiales por la zona. Dio la casualidad que un chico estaba pasando por el campito de los libros, y lo detuvieron, pero no era el mismo que me hizo eso.

 

Me tomaron los datos personales, y en el transcurso comenzaron a llegar patrulleros para pedirme las indicaciones de la persona, así salían a buscarlo.

 

Fui a la comisaria, efectué la denuncia correspondiente, con todos los hechos y detalles habidos y por haber. Creí que iba a tardar más, pero la verdad todos los oficiales aceleraron el paso, y a los 40 minutos, yo ya estaba yendo a mi casa nuevamente.

 

Tuve la idea con mi mamá, de pasar por la zona donde había pasado el hecho, así que dimos una vuelta con la camioneta, y pudimos apreciar que todos los patrulleros que me habían pedido los datos, estaban buscando.

 

Ahora bien, cuento esto, porque no somos conscientes y ni siquiera creemos que este tipo de cosas sucedan acá en Ushuaia, a las 18:30 hs, en plena salida de colegios, y hora pico de circulación de vehículos.

 

Degenerados hay por cualquier lado, pero no creemos que justo puede venir caminando atrás nuestro, o sea ¿qué clase de persona anda en la vía pública, con el pito parado, buscando y viendo a quien tomar como víctima? Un maldito enfermo nomas.

 

Yo, como iba vestida, no hubiese sido ni capaz de ‘seducirlo’, salía de trabajar, iba encapuchada, con un pantalón suelto y cómodo, y una camisa que me tapaba la cola, no tuvo ni oportunidad de verme como era ni nada parecido.

 

Veo a mis hermanitas, caminando una cuadra para ir a baile, para ir a hockey, o yendo y viniendo de gimnasia, y la verdad que ya no me gusta nada. No sabes ni que te pueden hacer estos locos de mierda.

 

ado ya había mandado a revisar las cámaras de la zona, y a buscar testigos posibles. Así que un aplauso. Los nenes que salen a jugar a la vereda, a andar en bici, las nenas de 12/13 años que andan en el centro, los chicos que van a la placita del barrio a jugar. Hay mucha libertad, porque sus mayores, tutores o lo que sean, no son conscientes de esto. Ni yo era capaz de pensar en esto, y me pasó.

 

Yo agradezco a la vida, que fue una desgracia con suerte. Porque tranquilamente, podría haber tenido un arma o un cuchillo y cagaba.

 

Tengan cuidado, cuiden a sus nenes a sus bebes, y a todo ser querido. Para las chicas jóvenes, ni salgan solas, o si lo hacen, avísenle a alguien.

 

La gente de acá ya no es la misma, y claramente hay mucha que se aprovecha, la sociedad es totalmente degenerada. Cuantos pajeros andan en la calle, diciendo guarangadas? Miles

 

Las chicas que se creen lindas porque les dicen eso, se están equivocando, un hombre te tiene que desear por lo que sos como persona, no por tu culo o tus tetas, porque se aburren y chau, se buscan otras, y vos como mujer decepcionada.

 

Sinceramente, si tuviese al tipo ese delante mío, le cortaría las bolas y el pito en rodajitas, por hijo de re mil puta, y por mugriento de mierda.

 

Las características del malparido, por si a alguien, le llega a pasar lo mismo o algo parecido son: Altura 1.60mts aprox, morocho, con un flequillito para adelante, pelo negro grasiento, ojos grandes, dientes grande, andaba muy sucio vestido, y tenía una mochila bordó toda rota.

 

La gente más allegada a mí, me dijo que era muy valiente por haberlo denunciado, porque muchas chicas tienen vergüenza de hacerlo, pero no, todo lo contrario, vergüenza debería tener el hijo de re mil puta ese.

 

Como consejo, si le pasa eso a otra chica, en lo posible hay que intentar morder o rasguñar así queda marcado y más fácil es reconocer.

 

Nada eso, perdón que sea tan largo, pero espero poder ayudar a alguien más”.

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