“NO PUEDO CREMARLO, NI LLEVARLO AL CEMENTERIO DE USHUAIA”
El padre del adolescente fallecido en Ruta 3 pide disponer del cuerpo a siete meses del accidente
El padre de Juan Pablo López reclama que la Justicia acelere los tiempos en la causa para poder disponer del cuerpo de su hijo, quien murió el pasado 27 de abril tras un accidente en el cual desbarrancó una camioneta manejada por un joven de 19 años.A siete meses del accidente en Ruta 3 en el cual perdió la vida el adolescente de 17 años Juan Pablo López, su padre Héctor reclama que la Justicia acelere los tiempos de la causa para poder disponer del cuerpo de su hijo.
“Al día siguiente del 27 de abril, la policía me citó para hacer la declaración y se hizo en la fiscalía el pedido de elevación a juicio. Ahora nos encontramos que desde hace siete meses no tenemos ni noticias. El abogado nos dijo que hay que esperar porque la otra parte presentó un recurso de apelación ante la Cámara de Apelación, y todavía no le contestan”, explicó en diálogo con Info3Noticias.
En consonancia con lo anterior, Héctor expresó: “El apuro de que esto se solucione es porque a mi hijo lo tengo en el cementerio de calle Maipú, no puedo cremarlo ni llevarlo al cementerio de la ciudad del barrio Malvinas. No puedo hacer nada, porque según las pericias judiciales tiene que terminarse la causa penal para poder tomar una resolución”.
Si bien López consideró que los planteos de la justicia son “coherentes”, insistió en que se extendió demasiado la demora para la entrega del cuerpo: “Para nosotros es mucha la agonía, día a día tenemos que volver a recomenzar y rearmar cada día de nuestras vidas”.
“También pedimos justicia, no podemos permitir que sigan perdiéndose vidas por irresponsabilidades en accidentes de tránsito. En la causa de mi hijo, ni siquiera le sacaron el carnet de conductor al que manejaba. Me dicen que no lo hacen hasta que no esté probado, ¿Qué prueba quieren si hay un muerto? Quiero justicia, no venganza. Por lo menos que este pibe no ande por la calle, aunque sea que vaya ocho meses preso que es la pena mínima. El sufrimiento de toda mi familia no me lo paga nadie, y la vida de mi hijo no me la van a devolver. Pero por lo menos hagan algo para que no haya más víctimas”, reclamó.