LO DENUNCIÓ LA NUEVA JEFA MÉDICA DEL SERVICIO

“Hay una violación de los derechos del adulto mayor”

La Dra. Viviana Lens, jefa del servicio del centro de adultos mayores del ex campamento YPF, recurrió a los medios para denunciar la violación de los derechos de 17 ancianos y pacientes psiquiátricos allí alojados. Falta de condiciones edilicias, problemas en la medicación, denuncias de malos tratos y hasta una muerte que no se investigó, forman parte de una serie de irregularidades, varias de ellas constatadas por el área de Fiscalización. Reclamó intervención a la justicia.
jueves, 27 de noviembre de 2014 · 18:54

La Dra. Viviana Lens denunció este miércoles por FM Aire Libre la situación de riesgo en la que se encuentran 17 pacientes alojados en el centro de adultos mayores del ex campamento YPF, donde también hay personas de mediana edad internadas por problemas psiquiátricos.

"El tema es complicado y lo vengo diciendo hace rato a las diversas autoridades, desde la Dra. Inés Aparici, luego el Dr. (Jorge) Olivo, ahora el Dr. Ruiz y el Dr. Sisterna, al que dejo de lado porque fue el único que me apoyó para que viniera a trabajar en este lugar”, sostuvo la médica especialista en geriatría, que desde hace tiempo reclamaba poder ejercer su especialidad, dado que en el hospital realizaba medicina general.

Aseguró que "hay documentación de lo que estoy hablando” y enumeró una serie de irregularidades edilicias, falta de personal y hasta denuncias de malos tratos, que se combinaría con una parte del personal que decidió boicotear su trabajo.

Ayer estalló la situación porque quedaban dos enfermeros trabajando desde el día anterior. Debieron ser relevados a las seis de la mañana pero los dos enfermeros que los reemplazaban llamaron la noche anterior "para informar que tenían certificado médico”, dijo.

"No quiero pensar mal pero son dos de los enfermeros que están poniendo trabas en la rueda desde que entré, trayendo gente del gremio. Es gente que no quiere cambios y este lugar necesita cambios, no sólo en la parte edilicia sino en personal, en capacitación”, sostuvo.

"Necesito la respuesta inmediata del Hospital y el Ministerio del relevo para los dos enfermeros que están trabajando desde el lunes, y no cuento con otros porque están con certificado médico o con su franco. No tengo personal para que se ocupe de trabajar con los pacientes y estos dos enfermeros están sobrecargados y trabajando mal. Son 17 pacientes, la mayoría son añosos, con múltiples patologías, muchos discapacitados que necesitan dos enfermeros, no uno si hay que cambiarles la ropa o las sábanas. Es el doble de trabajo. A eso tenemos que sumar que la mayoría son pacientes psiquiátricos”, manifestó, sobre una tarea que no puede hacer una sola persona.

"Se han pedido enfermeros, mucamas, por notas reiteradas y no he tenido respuesta, porque ellos también están haciendo el trabajo de las mucamas que faltan”, dijo de los enfermeros que prestan colaboración, que no serían todos.

"Estos inconvenientes vienen desde el primer día que pisé la institución como médica tratante. Son tres o cuatro personas puntuales, porque el resto está abierto al cambio y me apoya. Mi notificación de jefatura de servicio la recibí el día jueves. Siempre encontré negativas, palos en la rueda, el domingo hice una reunión con el personal de enfermería para presentarme como jefe y presentar cambios en el área de trabajo, en el tipo de medicación y otras cuestiones técnicas. En forma abrupta irrumpieron en la reunión tres personas diciéndose gremialistas, me increparon para pedirme mi resolución, que debía mostrarla, cuestionaron que me estaba metiendo en el tema de enfermería, y empezaron a elevar el tono de voz”, dijo de la forma agresiva en que hicieron su aparición.

Advirtió que frente a pacientes sensibles, "si se eleva el tono, se excita un paciente y tenemos una reacción en cadena con todos, así que tuve que dar por concluida mi reunión a los 10 minutos porque se metió esta gente a la institución”.

 

Ilegalidad total

 

La Dra. Lens afirmó que este centro "es una institución geriátrica o un centro de adultos mayores que tampoco tiene un marco legal” porque no está habilitado como tal ni reúne las condiciones para hacerlo.

"Esta gente irrumpió presionándome y me dijeron que tenían el aval del Dr. Oscar Ruiz, director del hospital. Eran gente de ATE. Cuando terminó la reunión llamé al Dr. Ruiz y me dijo que él los había autorizado a venir, pero no tenía nada que ver el gremio. La idea era trabajar con el personal, formar un equipo y trabajar en conjunto”, dijo.

"Esto no está habilitado por salud pública y hay que hacer lo que corresponde, porque acá se están violando los derechos del adulto mayor, establecidos en la ley 24.417. Allí dice clarito que cualquier funcionario público, si encima es médico, debe denunciarlo. Yo como geriatra me veo en la obligación de denunciarlo. Es más, hay una denuncia penal de un paciente por maltrato. Estoy hablando de cosas grandes, importantes, que son claro ejemplo de la violación a los derechos del adulto mayor”, aseveró.

Consideró que "en vez de pelearnos entre nosotros, debiéramos estar consiguiendo un lugar digno para estos pacientes. Hay una parte nueva del hospital, que puede llegar a cubrir todos los requisitos para que se habilite y que esta gente esté dignamente”, planteó como opción.

 

Fiscalización al tanto

 

La médica dio cuenta de la intervención del área de Fiscalización de Salud el 6 de noviembre pasado. "La pedí yo”, dijo, dado que antes de asumir como jefa ya venía atendiendo pacientes y veía en las condiciones en que estaban.

"También vino un licenciado en seguridad e higiene y claramente dicen que este lugar no está habilitado para tener un paciente. No cumple ninguna medida, empezando desde afuera hacia adentro. No hay señalización en caso de un siniestro, la casa no tiene número, la rampa no cumple con requisitos de tamaño ni inclinación, la puerta de ingreso es un estar donde los pacientes se juntan a fumar. Es una cámara de tabaco donde están cinco o seis pacientes fumando. Se incautó medicación vencida desde el 2007 y 2008, ampollas, comprimidos. Se encontró un frasco de psicofármacos en poder de una enfermera, que es una de las que está poniendo a la gente del gremio. Ese frasco estaba entre sus elementos personales y la única explicación que dio es que era ‘decorativo’ ese frasco”, dijo de esta situación irregular.

Barajó dos posibilidades para que estuviera en su poder: "o no se dio la medicación en tiempo y forma, o se les está dando medicación de más. Son psicofármacos, no es un analgésico”, subrayó, sin descartar pacientes sobremedicados para que puedan ser más "manejables”.

 

Esperando a Chapperón

 

Consultada sobre algún contacto con la nueva Ministra de Salud, dijo que "no tuvo oportunidad, porque también hay problemas en el hospital y no pude explicar cada situación puntual, pero sí hablé con gente del Ministerio. Después de que terminé de explicar todo, me dicen que lo que puedo ir haciendo es cambiar los matafuegos vencidos. Eso es lo más rápido, pero el problema es la parte edilicia, el personal que no quiere cumplir órdenes, como una simple indicación médica de toma de signos vitales por turno. En los botiquines tienen tensiómetro, termómetros. Hablamos de algo básico, que está todo normatizado. Esto es tierra de nadie”, aseguro de la anarquía con la que se encontró.

El centro "está a 8 kilómetros del hospital, y están aislados justamente para eso. Si hubiera un proceso agudo y tengo que salir corriendo al hospital, no tengo cómo sacar al paciente. Dependo de que el hospital tenga ambulancia. No tengo teléfono porque el que está, no tiene salida a celular por ejemplo. Han un sinnúmero de cosas que vengo diciendo y notificando”, reiteró.

Agregó que el viernes planteó la situación al Dr. Ruiz, "sobre todo por la falta de personal y porque no tengo enfermeros. Esta gente trabaja de forma ya inhumana y no tengo respuesta. Estoy atada de pies y manos porque no puedo hacer todo y tampoco tengo el poder, porque me podría traer dos o tres enfermeros del hospital pero tampoco me los autorizan”, señaló.

 

Maltratos y una muerte

 

Por FM Master’s, la médica estimó que este centro "hace 10 años que funciona”, sin poder precisarlo porque "no hay documentación del principio, entonces todo lo que tengo es tomado con pinzas”.

Empezó a ir "hace dos meses, dos veces por semana, porque el Dr. Sisterna me asignó para atender los pacientes. Soy geriatra, que es una especialidad que se encarga de la parte clínica de los adultos mayores, pero también de la parte social y funcional”, expuso de su preparación específica para esta tarea.

Afirmó que "hay presentaciones judiciales de años anteriores por denuncias y maltratos a pacientes. Yo misma me fui a ofrecer como testigo de un paciente que tenía claros signos de desnutrición y maltrato, y nunca me llamaron para dar mi testimonio. Ese paciente falleció y quedó todo cajoneado. Ahora se impulsó otra denuncia penal de otro paciente, y hace 15 ó 20 días llegó un oficio judicial y fui a declarar junto con otra enfermera”, relató de casos lo suficientemente serios como para requerir la intervención penal.

"Paradójicamente este centro está a pocos pasos del juzgado. Entonces no puede ser que ningún fiscal o ningún juez haga algo”, reclamó la doctora.

"Son 17 pacientes que en su mayoría no tienen familiares e ingresaron por orden judicial” apuntó sobre este grupo vulnerable librado a su suerte.

Fuente: Diario Provincia23.

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