CONVENIOS CON CHINA

Martínez cuestionó en el Congreso “los doble discursos”

El diputado nacional Oscar Martínez votó ayer favorablemente por los convenios con China. Reivindicó una “profunda conciencia latinoamericanista” pero dijo que se trata de acuerdo que pueden ayudar al desarrollo de distintos sectores en el país. Criticó a quienes tienen “doble discurso” y mencionó la postura diferente que tuvieron algunos cuando se trató el convenio chino en la provincia. También se pronunció por la eliminación del impuesto a las ganancias.
jueves, 26 de febrero de 2015 · 14:08
Martínez comenzó señalando en su intervención el deseo de "reafirmar la profunda concepción y militancia latinoamericanista que tenemos desde siempre, para que no queden dudas sobre cuáles son las decisiones que nos mueven en cada uno de los actos de nuestras vidas”.

"Lo digo con mucha firmeza porque vemos por ahí que algunos lo utilizan cuando resulta oportuno mencionar al Mercosur o hablar de Latinoamérica como una alternativa de unidad, les preocupa el avance de los pueblos originarios en Bolivia o Ecuador, pero Uruguay les preocupa solamente para ir de vacaciones a Punta del Este”, deslizó el diputado fueguino.
Luego, el representante del Movimiento Solidario Popular expresó que "Desde siempre hemos querido buscar el desarrollo de la región a través de principios conceptuales básicos, como la solidaridad, la fraternidad entre los pueblos, la búsqueda de la libertad y la emancipación. Por eso no entendemos y cuestionamos a aquellos que solamente ven el tema de las inversiones a través de medidas como los megacanjes, los blindajes y todas esas políticas neoliberales que se vinieron aplicando desde Martínez de Hoz en adelante y que fueron las que llevaron adelante un profundo proyecto de destrucción de la industria para favorecer al gran país del norte”. 

Mencionando que "En eso no han medido esfuerzos, porque ni siquiera tuvieron el criterio de respetar las diferencias, y con aquellos que se oponían tomaron la firme decisión de hacerlos desaparecer, asesinarlos, secuestrarlos, tirarlos al mar. Esa es la generación del 70, que alguno mencionó por allí, la época en que se vendían ferrocarriles, se producían autos, cuando la industria argentina era relativamente importante y había un desarrollo que nos permitía imaginar un futuro muchísimo mejor”. 

Recordando que después "vinieron ellos, estos que parece que les importa más defender a los fondos buitre y al sistema de financiamiento internacional que al propio desarrollo genuino que puede lograr el pueblo a través de políticas que no estén basadas en esas cuestiones economicistas de la balanza comercial. Cuando se habla del desequilibrio de la balanza comercial y se deja de poner el acento en el hombre es cuando no se puede resolver esa terrible ecuación que significa la necesidad de brindar derechos esenciales al pueblo como  es la educación, la salud o el trabajo”.
El dirigente metalúrgico riograndense, en la sesión que se desarrolló ayer en la Cámara Baja, dijo que "Tuvimos que escuchar que livianamente se dijera que en el sur algunos trabajadores agregan software, y esos miles de trabajadores, con los que comparto cotidianamente mis días, no solo agregan software sino también esfuerzo, sacrificio y trabajo desde hace muchos años para un desarrollo genuino, lo que nos ha permitido sustituir la importación. Allí debe haber unos cuantos cientos de miles o millones de dólares, que son los que desequilibran la balanza comercial y que algunos, con el simple criterio porteño de mezquindad, ven como un gasto inútil o un problema y consideran que habría que dejar de subvencionar el desarrollo de la industria nacional”.
"Es cierto que lamentablemente muchas de las partes, a causa de esta destrucción de la ciencia y la tecnología, tienen que ser traídas por las empresas con algún grado de desarrollo. Pero también es cierto que nos estamos superando en eso para intentar reemplazarlas con componentes y piezas que se fabriquen en el país, lo cual conlleva un costo elevado porque lamentablemente la destrucción llegó a límites extraordinarios, donde ni siquiera en muchos de los casos hay proveedores de tornillos por las políticas neoliberales que llevaron adelante aquellos que se arrodillaban o que tenían relaciones carnales con el gran país del norte”, remarcó. 
El diputado Martínez señaló que "Por eso es necesario rediscutir qué significa industrialización, y no aceptamos que nos vengan a dar los discursos los representantes de la UIA, porque ellos son cómplices y absolutos responsables de ese proyecto que ha destruido lo que había sido un sueño de los Di Tella y de muchos otros grandes que proyectaron la posibilidad de que este país se desarrolle.  Fueron a China con empresarios brasileros, pero seguramente son los mismos empresarios brasileros que han estado enfrentando a Dilma Rousseff, los que quieren otro tipo de política y no la unidad latinoamericana, no el desarrollo y el avance del Mercosur”.
Refiriéndose al impuesto a las ganancias expresó: "Nos hablan de una preocupación que compartimos todos, que es el impuesto a las ganancias. Nosotros, como integrantes del movimiento obrero, lógicamente pretendemos su definitiva eliminación. Eso es producto de esa política absurda que inventaron algunos con la tablita de Machinea. Pero esos mismos empresarios se niegan todos los años a acceder a la mejora en el mínimo vital y móvil que requiere que haya hombres y mujeres que tengan acceso a un salario más digno”.
"Entonces, tienen un doble discurso: uno para los medios y para manifestar sus posiciones, pero en realidad, en la práctica común, nos dicen que hay empresarios e industriales nacionales que están dispuestos a invertir. Una absurda mentira reiterada. No hacen inversiones en maquinarias y siguen exigiendo sus producciones a través del esfuerzo de los trabajadores. Y, como se ha empezado a investigar, seguramente las ganancias de muchos de esos empresarios que durante años han explotado a los trabajadores, deben estar en Suiza. Esas son las políticas que llevan los que nos vienen a hablar de que se oponen a esto porque traería algún tipo de afectación a los derechos laborales. Es absurdo escuchar a algunos representantes que decían, rasgándose las vestiduras, que se oponen a este tipo de convenios porque podrían afectar los derechos laborales, cuando fueron ellos quienes con negociados vinieron acá, a este Parlamento, a votar la "ley Banelco” en contra de los intereses de la clase obrera”, advirtió Martínez en uno de los tramos más aplaudidos de su discurso. 
Luego indicó "Pueden pensar que nos olvidamos. Les preocupa y se rasgan las vestiduras y se ponen histéricos por alguna situación que sucede en Venezuela. Allí también somos críticos de algunos hechos que se dan, sobre todo cuando se reprimen las manifestaciones, cuando no se escucha la voluntad de algunos, más allá de que sean opositores o no. Pero no dicen ni una sola palabra cuando los yanquis, los ingleses o los israelíes bombardean Palestina o los pueblos de Medio Oriente para intentar quedarse con el petróleo en su gran búsqueda de negocios. Entonces, allí también decimos que hay una mezquindad. Tenemos que discutir profundamente si estamos de acuerdo en recuperar un país industrializado”. 
"Creemos que tienen que volver los ferrocarriles argentinos, pero construidos por obreros, administrados por empresas del Estado; creemos que tenemos que generar otra vez la flota de la ELMA por ese orgulloso Río Santiago que se enfrentó a las privatizaciones y que todavía sigue resistiendo. Tenemos que hacerlo convencidos de que es una alternativa, no para que vengan a negociar algunos o se privilegien algunos amigos”, reclamó. 

Reconociendo que "sin duda que este convenio puede ser insuficiente; no viene a resolver la pérdida del desarrollo tecnológico que durante años nos ha ocasionado la política reaccionaria del neoliberalismo, pero viene a hacer un aporte en obras que quizás pueda ayudar. Muchos de esos trabajadores que algunos cuestionan y que están con licenciamientos, suspensiones o despedidos, son producto de que no se ha podido girar las divisas para las compras de insumos necesarias para la fabricación de las autopartes o las piezas para comercializarlas en el mercado”, indicó. 

Aclarando que "Lo decimos con la responsabilidad de que cotidianamente estamos discutiendo este tema. Pero claro, a algunos les preocupa solamente eso, porque también tienen algún grado de complicidad, porque son justamente los de la Sociedad Rural Argentina, el agro, que sigue escondiendo las producciones para no exportar y no traer los dólares que hacen falta. Y ahí están los amigos del "voto no positivo”, son los verdaderos responsables de la situación que está atravesando el país en la materia industrial, y tienen que hacerse cargo. Ahí están los dólares que faltan, escondidos en la especulación, en el negociado de aquellos que se sospecha que hasta habrían llegado a llevar la exportación a través de Paraguay. Esto es lo que hay que corregir si realmente se quiere discutir una reindustrialización”.

"Un proyecto con China no va a venir a resolver las grandes necesidades que tiene el país y sobre todo el pueblo en materia de ciencia y tecnología, pero tampoco la política mezquina de los empresarios, de los industriales y de los integrantes de la Sociedad Rural, que se miran el ombligo para ver cómo hacen mejores negocios a costa del pueblo, porque cuando sacan la producción del campo vale un precio, pero cuando llega al comercio, vale diez o veinte veces más”. 
Ya en el tramo final del discurso dijo Martínez a sus pares en la Cámara "Pero hay otra anécdota que quiero compartir con ustedes. Resulta que hace un tiempo en mi provincia la Legislatura, integrada por militantes de los partidos que hoy se oponen a esta discusión, votó casi por unanimidad  hubo una única actitud excluyente de parte de un compañero nuestro, por  la decisión de hacer un negociado con China para que se lleven el gas a fin de producir urea a un precio totalmente irracional. Al respecto se sospecha que hubo algún tipo de prebenda o privilegio. En ese momento no tuvieron ningún empacho: no les preocupó la soberanía ni ninguna otra cuestión. Todos ellos compartían la misma ideología de muchos de los que hoy han expresado acá su oposición. Lo que ocurre es que según el cargo en el que estén es la actitud que toman”. 

Para concluir señalando "Nos reivindicamos como latinoamericanistas, estamos decididos a defender el Mercosur y nos manifestamos en contra del ALCA. Por eso, saludamos la actitud que en su momento tuvieron en Mar del Plata todos los dirigentes de Latinoamérica. Entonces, vamos a apoyar este proyecto porque entendemos que, sin ser una solución definitiva, es un avance que nos permite empezar a recuperar y fortalecer la industria nacional”.

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