Así lo ordenó según trascendió en las últimas horas la jueza federal Servini de Cubría. Es luego del bochornoso suceso que quedó registrado en video, cuando en pleno Congreso la legisladora kirchnerista y su marido protagonizaron un encuentro poco amistoso con agentes de Seguridad, en el intento por abrir el despacho con un cerrajero contratado a tal fin.