cuidado de la salud

Esta es la diferencia entre el ibuprofeno y la aspirina

Estos dos productos sirven para calmar las dolencias pero no son lo mismo. Conocé cuándo es propicio tomar uno u otro.
viernes, 24 de mayo de 2019 · 12:03

La aspirina y el ibuprofeno calman el dolor porque son analgésicos no esteroides y antiinflamatorios. Pero tienen sus diferencias.

En el caso de la aspirina, pertenece a un grupo de compuestos químicamente vinculados como salicilatos. Son sustancias que se encuentran naturalmente en diferentes plantas y fueron usadas para tratar afecciones de salud durante miles de años. Las mismas también se encuentran en muchos alimentos, como las pasas y los duraznos, y a veces se agregan también en la pasta de dientes.

Además, la aspirina es un antiagregante plaquetario (un fármaco que altera o modifica la coagulación de la sangre), y se utiliza a bajas dosis como antitrombótico, lo que reduce el riesgo de trombos e infartos de miocardio.

Por su parte, el ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo, utilizado frecuentemente como antipirético, analgésico y antiinflamatorio. Fue desarrollado por la división de investigación de Boots Group durante los años 60 y lanzado como un tratamiento para la artritis reumatoidea en el Reino Unido en 1969, y en los Estados Unidos en 1974.

También se usa para tratar cuadros inflamatorios, como los que se presentan en artritis, artritis reumatoidea, hinchazón muscular, dolor de garganta y artritis gotosa. Es administrado en ocasiones para tratar acné debido a sus propiedades antiinflamatorias.

¿Cuándo tomar cada uno?

El ibuprofeno es efectivo para bajar la fiebre y aliviar dolores menores, como dolores de cabeza, dolores menstruales, etc.

Pero está comprobado que los pacientes ideales para tomarlo son los niños. Si un adolescente o joven menor de 12 años se está recuperando de una gripe o la varicela, será ideal suministrar este medicamento. “Esto se debe a que, aunque la aspirina se puede tomar cuando eres mayor de tres años, podría incluso ser mortal”, dice la doctora Alyse Scaffidi a la revista Reader’s Digest, “no es recomendable. En ocasiones aumenta el riesgo de desarrollar una afección grave, a menudo fatal, conocida como el síndrome de Reye”.

Se trata de un daño cerebral súbito (agudo) que no tiene una causa conocida. Se presenta en niños a quienes se les suministró ácido acetilsalicílico, componente de la aspirina, para tratar varicela o gripe. Es por eso, que en esos casos se recomienda tratar los síntomas con ibuprofeno.


Aspirina

Según explicó Scaffidi: “Según la Asociación Americana del Corazón una dosis baja de aspirina podría ayudar a prevenir un ataque cardíaco, pues este medicamento podríamos decir que ‘reeduca’ la acumulación de sangre y mantiene la sangre fluyendo hacia el corazón”.

Pero recientemente se demostró que administrarla en personas sanas aumenta el riesgo de ataque cardíaco o de derrame cerebral un 11%, según publica Los Andes en la web.

El autor del estudio, el doctor Sean Zheng, dijo: “No hay pruebas suficientes para recomendar el uso rutinario de aspirina en la prevención de ataques cardíacos, accidentes y muertes cardiovasculares en personas sin enfermedad cardiovascular”.

Tampoco es recomendable para aquellas personas que padecen algún tipo de trastornos hemorrágicos, hemofilia, la Enfermedad de von Willebrand, entre otras, porque, como ya mencionamos, altera o modifica la coagulación de la sangre.

La aspirina es efectiva para bajar la fiebre, tanto como para aliviar el dolor leve o moderado, causado por dolor de cabeza, artritis, resfriados, dolores musculares o de dientes.

Durante el embarazo, por ejemplo no se debería tomar ninguno de los dos productos, ya que podría derivar en posibles complicaciones. En este caso, los médicos recomiendan reemplazarlos con paracetamol.  Por esto es fundamental consultar ante cualquier duda al médico de cabecera ¡sin dudarlo!
 

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