A FLOR DE PIEL
Celeste Muriega se quebró en vivo al contar que tiene COVID-19: "Sentí que tenía 200 años"
Mientras se recupera tras el positivo, la bailarina detalló la estremecedora experiencia que pasó con la enfermedad.Celeste Muriega, como buena workaholic que es, trabajó a más no poder durante el aislamiento. Como conductora de Noticias de 22 a 24 horas en Canal 26, su labor en El After de la Previa por Radio Urbana BA y sus apariciones en Corte y Confección por El Trece, se encontraba constantemente expuesta al virus.
"Llegué a mi casa y me desplomé. Al día siguiente sentí que tenía 200 años".
En diálogo con Intrusos (América TV), la bailarina repasó los peores días con la enfermedad luego de dar positivo de COVID-19 el jueves pasado y anunciarlo el sábado 15. "El miércoles me sentía mal después de Corte y Confección. Llegué a mi casa y me desplomé. Al día siguiente sentí que tenía 200 años...el cuerpo totalmente pesado. No sentía el gusto cuando preparé algo para comer, me puse perfume y no olía. De ahí me fui a hisopar", narró como un relato cronológico.
"No sentía el gusto cuando preparé algo para comer, me puse perfume y no olía".
Acto seguido, Muriega explicó que se "auto confinó" hasta esperar los resultados, y que notificó a sus familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre sus síntomas. Después de que el resultado del hisopado dio positivo, Celeste recordó que el fin de semana empeoró: "Me faltaba la voz y el aire así que no podía hablar de corrido, y tenía mucho cansancio corporal".
"Me faltaba la voz y el aire así que no podía hablar de corrido, y tenía mucho cansancio corporal".
"Todo este tiempo me pregunté si valía la pena hacer la cuarentena, y ahora me doy cuenta que sí. Si hubiese contagiado a un ser querido no me lo hubiese perdonado".
Jorge Rial, fiel a su estilo, no dudó en pedirle su opinión sobre la multitudinaria marcha anti cuarentena que tomó lugar ayer en distintas partes del país. "Si me preguntás si iría...y la verdad que no, no es el momento", comenzó. Luego, se quebró en vivo: "Todo este tiempo me pregunté si valía la pena hacer la cuarentena, y ahora me doy cuenta que sí. Si hubiese contagiado a un ser querido no me lo hubiese perdonado", concluyó a flor de piel.