ES FUROR EN LAS REDES

Una pareja gay adoptó tres hermanitos en Neuquén

Un artículo publicado cambió la manera de pensar de esta pareja que desde hace algunas horas revolucionó las redes sociales luego de haber adoptado a 3 hermanos de 12, 14 y 16 años.
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viernes, 21 de agosto de 2015 · 08:00

Adrián Urrutia de 43 años, y Fabio Bringas de 31, celebraron el 15 de julio de 2010 frente al Congreso de la Nación la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario.

Casi cuatro años más tarde se casaron y cinco años después de aquel festejo, Adrián y Fabio decidieron convertirse en padres y adoptaron a tres hermanos que desde hace siete años viven en un hogar de una localidad de la Provincia de Buenos Aires ya que fueron abandonados por sus padres.

"A fines de agosto de 2011 nos inscribimos en forma individual en el Registro de Adopción de Neuquén porque todavía no estábamos casados. Al presentar la documentación, comentamos que vivíamos juntos, por lo que unificaron los expedientes ya que a partir de la ley de matrimonio igualitario nos reconocían como familia", explica Adrián, informó La Mañana de Neuquén.

Fabio, docente en Piedra del Águila, confiesa que inicialmente pensaban adoptar un chico de 0 a 10 años, pero cambiaron de idea cuando leyeron un artículo sobre los chicos que durante largos años viven en los hogares y esperan que alguien los adopte.

"Nos conmovió el testimonio de esos chicos que en algunos casos llegan a los 17 años", señalan. Por ese motivo, Fabio ingresó a la página web del registro nacional y se encontró con una solicitada que informaba sobre la situación en la que estaban Cintia, Diego y Mariana, tres hermanos de 12, 14 y 16 años respectivamente.

"Más allá de los temores lógicos de que sean tres preadolescentes y adolescentes, de inmediato te ponés a pensar en ellos porque no se trata del derecho nuestro de ser padres sino del derecho de los chicos de tener una familia", explican.

Luego de contactarse con el Juzgado de Menores, a cargo de un juez "con la cabeza abierta", la pareja viajó hace un mes con el fin de ser evaluados por los profesionales del juzgado y del hogar y con la posibilidad de conocer a sus futuros hijos. "Siempre nos imaginábamos ese momento del primer encuentro con nuestros hijos. Fue una conmoción. Las dos nenas corrieron hacia nosotros y nos abrazaron muy fuerte y nos pusimos a llorar; en tanto, Diego no quería saber nada pero luego en el segundo encuentro cambió de actitud", explica Adrián.

Por ahora, padres e hijos se encuentran transitando el período de vinculación que no tiene una fecha de finalización. "Estimamos que en octubre ya estaremos los cinco en nuestra casa de la meseta", termina Adrián.

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