AVANCE DE LA CIENCIA

Importante descubrimiento arqueológico en la Península Valdés

Encontraron restos de cerámica en médanos. Los profesionales señalaron que los pueblos originarios supieron aprovechar la biodiversidad.
miércoles, 4 de mayo de 2016 · 08:29
Una investigación arqueológica del Conicet aportó importantes datos sobre la vida de los pueblos originarios que hace cientos de años poblaron la región Patagónica, en nuestro país.

El trabajo de investigación se encontró con restos de cerámica encontrados en la costa norpatagónica, muchos de ellos en Península Valdés, que permitieron conocer a través de una intensa investigación de qué manera los habitantes ancestrales de la zona aprovechaban los recursos de la naturaleza. Los investigadores siempre supieron que la dieta de los pueblos originarios se sustentaba principalmente en la carne de guanaco asada, un recurso de gran disponibilidad en Patagonia.

Sin embargo, restos de cerámica localizados por la arqueóloga Verónica Schuster, becaria postdoctoral del CONICET en el Instituto de Diversidad y Evolución Austral del Centro Nacional Patagónico (IDEAus, CENPAT-CONICET), advirtieron que los pueblos originarios de la región supieron aprovechar la biodiversidad que ofrecían un mar y una estepa prácticamente vírgenes.

A partir de técnicas derivadas de la geología y de la medicina -como por ejemplo las radiografías y de estudios físico-químicos- realizadas en los restos de cerámica se pudieron revelar dos importantes aspectos que marcaron el modo de vida de estos pueblos: la elaboración local y artesanal de artefactos cerámicos y, de manera relacionada, la incorporación de otros tipos de alimentos que ampliaban la dieta basada en la carne de guanaco.
 
La cerámica encontrada fue fabricada por los grupos de cazadores recolectores de la zona, con arcillas que obtenían del suelo que mezclaban y amasaban para elaborar ollas que servían para varios propósitos domésticos en un contexto de movilidad territorial permanente o semi-permanente, según indica un artículo difundido hace pocas horas por el sitio web del CONICET. Este dato provocó diversos interrogantes a los estudios arqueológicos existentes sobre los pueblos originarios. ¿Por qué los cazadores recolectores, grupos altamente móviles acostumbrados a una dieta centrada en el guanaco, necesitaban una pieza cerámica?

Según el artículo, se hicieron estudios físico-químicos de ácidos grasos y de isótopos estables sobre la cerámica y se determinó que los residuos que estaban adheridos o absorbidos en las paredes de las piezas tenían restos de recursos vegetales asociados a carnes de especies terrestres y marinas. Esto quiere decir que los grupos basaban su dieta en función de la disponibilidad de recursos que había en la zona: peces y grasa de mamíferos marinos, vegetales autóctonos y carne.
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