Duro primer discurso en San Cayetano
Monseñor García Cuerva: "Las familias más pobres no pueden vivir a polenta y arroz"
El flamante arzobispo se dirigió a la feligresía en el marco de la emblemática homilía y descartó eufemismos para dirigirse a la clase dirigencial y política por la cruda realidad que viven millones de Argentinos.El recientemente asumido arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, pronunció un vehemente discurso ante cientos de personas en la Iglesia de San Cayetano de Liniers, donde exhortó a los líderes políticos a hacerse cargo de la pobreza y la falta de trabajo que impera en la Argentina.
En lo que fue el primer discurso tras dejar la Diócesis de Río Gallegos y ser nombrado por Francisco a cargo del arzobispado en la Capital, García Cuerva no anduvo con vueltas tal como solía hacerlo en su paso por el sur de la Patagonia, y duras palabras salieron al micrófono con un fuerte mensaje ala dirigencia, a tan sólo 6 días de las Elecciones Primarias.
"Le pedimos a San Cayetano un trabajo digno bien remunerado, le pedimos paz para nuestro pueblo atravesado por la violencia de la inseguridad social y económica. La inseguridad de no tener un futuro alentador ni esperanzas para los hijos y nietos", lamentó el flamante arzobispo.
Y continuó: "Le pedimos políticas públicas que reconozcan el esfuerzo y la actividad de tantos hermanos que se desloman todos los días. Le pedimos pan, porque aunque muchos tienen trabajo no alcanza. Los alimentos como todo aumentan y como decía mi abuelo no hay bolsillo, que alcance", enfatizó.
Finalmente y sin eufemismos, consignó: "Y le pedimos a San Cayetano mejor pan, porque tampoco nos podemos resignar a que nuestros chicos y familias más pobres vivan a polenta, fideos y arroz".