Integración patagónica
Río Grande y Río Gallegos inauguraron un Mercado del Atlántico para potenciar la producción local
El espacio, fruto de un convenio entre los municipios, busca “fortalecer el ecosistema emprendedor” y convertirse en un atractivo turístico. Ambos intendentes destacaron la importancia de la unión regional.Los intendentes de Río Grande, Martín Perez, y de Río Gallegos, Pablo Grasso, inauguraron -este viernes- el “Mercado del Atlántico”, un espacio comercial y cultural creado para potenciar a emprendedores y productores de ambas ciudades patagónicas.
La apertura es resultado de un convenio de colaboración que busca “generar un impacto sostenible en el desarrollo regional”.
El mercado, presentado como un nuevo atractivo turístico que integra identidad y cultura, tiene como objetivo “fortalecer la economía local y ofrecer una plataforma para el talento regional”.
“Junto a Pablo, nos propusimos unir nuestras provincias, nuestras culturas y nuestras ciudades”, comentó el intendente Martín Perez durante la inauguración; y anotó que “el Estrecho de Magallanes no debe separarnos, sino debe impulsarnos a trabajar cada vez más cerca”.
Por su parte, Pablo Grasso sostuvo que el mercado forma parte de un trabajo articulado más amplio que incluye otros proyectos de integración.
“Tenemos que defender nuestra soberanía, nuestros productos, nuestro empleo y nuestra identidad”, remarcó; y anotó que “aunque muchas veces el país se define lejos de nuestra Patagonia, podemos ser la punta de lanza que lleve nuestra identidad y nuestros productos a toda la Argentina”.
El secretario de Desarrollo Productivo de Río Grande, Facundo Armas, subrayó que la iniciativa “representa integración regional: económica, cultural, social, productiva y soberana”.
El evento contó con la presencia de legisladores, concejales, representantes de empresas, emprendedores y miembros del gabinete municipal.
Los mandatarios coincidieron en la necesidad de un Estado presente que acompañe a los productores en un contexto económico complejo. El Mercado del Atlántico se proyecta como un símbolo concreto de la cooperación entre las dos ciudades para ampliar oportunidades de intercambio y crecimiento compartido.