PACK FAMILIAR 20 KILOS: $130 MIL, TODO SIN HUESO

El guanaco como alternativa económica en Santa Cruz abre el debate sobre el manejo del recurso en Tierra del Fuego

Tras casi una década de trabas administrativas y sanitarias, la carne de guanaco comenzó a comercializarse de manera formal en la región surpatagónica, a un precio competitivo de $6.500 el kilo.
jueves, 9 de abril de 2026 · 15:50

Lo que durante siglos fue la base nutricional de los pueblos originarios de la Patagonia hoy busca convertirse en la respuesta moderna a la escalada de precios de la carne vacuna. Tras un proceso que demandó nueve años de gestiones burocráticas, planes de manejo y acuerdos sanitarios, la carne de guanaco ha ingresado finalmente al circuito comercial formal en la región patagónica, más concretamente, en las provincias de Santa Cruz y Chubut. Esto abre la puerta para que lo propio suceda en Tierra del Fuego, tarde o temprano.

 

La noticia llega en un contexto crítico para el bolsillo del consumidor fueguino. Con subas en la carne vacuna que han alcanzado el 40% en los últimos tres meses, el consumo ha caído estrepitosamente, obligando a las familias a volcarse a otras alternativas. Sin embargo, el guanaco aparece ahora como un serio competidor: en localidades como Las Heras (Santa Cruz), el "pack familiar" de 20 kilos se comercializa a $6.500 el kilo, una cifra ínfima comparada con los más de $25.000 que promedia el kilo de cortes vacunos.

 

En supermercados de Las Heras, se puede encontrar el Pack familiar 20 kilos (10 kilos picada, 1 cuarto y 1 paleta) todo sin hueso a $130.000.  La versión carne picada x 5 kilos: $7.000/kg.

 

Tierra del Fuego: entre la superpoblación y el riesgo vial

Pero el escenario es distinto en la provincia más austral. El debate no es solo económico, sino de seguridad y equilibrio ambiental. Se estima que la población de guanacos en la Isla Grande de Tierra del Fuego ha crecido de manera exponencial en la última década, compitiendo por las pasturas con el ganado ovino y, fundamentalmente, convirtiéndose en el principal factor de riesgo en las rutas nacionales y provinciales.

 

“Esto empezó en 2018 por la cantidad de accidentes en rutas como la 3 y la 40”, explicó Juan Manuel Segura, distribuidor de carne en Santa Cruz a medios provinciales. En la isla, la situación es idéntica: la presencia de ejemplares sobre la calzada es una constante que ha cobrado vidas y generado pérdidas materiales millonarias. El paso de "especie protegida" a recurso con plan de manejo sostenible es el camino que las provincias patagónicas han decidido transitar para convertir un problema en una oportunidad productiva.

 

Del campo al mostrador: trazabilidad y seguridad alimentaria

Uno de los mayores temores de los consumidores y autoridades ha sido siempre el origen del producto. Históricamente, el consumo de guanaco se dio de manera informal, mediante la caza furtiva sin controles bromatológicos. No obstante, este nuevo esquema formal garantiza la trazabilidad absoluta.

 

El proceso actual no implica una caza indiscriminada, sino un manejo controlado. “Los animales se juntan en mangas, con corrales portátiles, y se trasladan en jaulas al frigorífico”, detallaron los especialistas. En Santa Cruz, el frigorífico habilitado cuenta con la inspección de personal de comercio y bromatología, asegurando que la carne llegue al mostrador en cajas de hasta 20 kilos con cortes específicos como lomo, carne picada deshuesada, cuartos y paletas.

 

Este modelo es el que el gobernador santacruceño, Claudio Vidal, impulsa con eje en la generación de empleo y el agregado de valor. Para Tierra del Fuego, la posibilidad de replicar estos planes de manejo racional bajo la Disposición 812/2024 de la Subsecretaría de Ambiente nacional  -que habilita a las provincias a establecer sus propios planes de aprovechamiento- representaría una salida viable para aliviar la presión sobre los sectores productivos y ofrecer una proteína de alta calidad a bajo costo.

 

Un cambio cultural en el consumo

Gabriela Almagro, comerciante con casi medio siglo de trayectoria en el rubro, reconoció que introducir un producto nuevo genera incertidumbre: “Es una buena jugada, pero da miedo. No sabés cómo va a responder la gente”. Sin embargo, la realidad económica parece estar venciendo los prejuicios. El consumidor, acorralado por los precios, está redescubriendo una carne magra, sana y profundamente ligada a la historia regional.

 

En el norte santacruceño y en el valle de Río Negro, la demanda ha validado la propuesta. Los puntos de venta ofrecen cajas combinadas que facilitan el consumo hogareño, permitiendo que el guanaco deje de ser una "exoticidad" para convertirse en un alimento cotidiano.

 

Con la habilitación nacional ya consolidada y las primeras experiencias exitosas en las provincias vecinas, el desafío para Tierra del Fuego podría ser el de transformar una superpoblación que hoy es vista como una "plaga" o un peligro vial, en una industria sostenible que proteja el bolsillo de los fueguinos.

 

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