BIÓLOGOS PRESUMEN QUE COMPITEN POR ALIMENTO CON LA TRUCHA

Salmón chinook: piden colaboración para estudiar el impacto en los ríos

El biólogo Miguel Casalinuovo dio a conocer el trabajo que viene realizando junto a otros profesionales del CADIC para estudiar el impacto en los ríos del salmón chinook, una especie que llega a los 65 kilos y cuyas crías juveniles competirían por alimento y espacio con la trucha marrón. Advierte que el río puede quedar poblado de esta especie si no se toman las medidas adecuadas, aunque las conclusiones se conocerán finalizado el estudio. Por el momento, piden colaboración a los pescadores para colectar muestras.
jueves, 27 de noviembre de 2014 · 19:17

El biólogo responsable de seguimiento y estudios de las truchas que pueblan los ríos fueguinos, Miguel Casalinuovo, dio a conocer el trabajo que realizan sobre el impacto del salmón chinook, que está desovando en el lado argentino, no sólo en Chile.

Contó a Radio Universidad que hace dos años marcaron 50 peces en la zona del Tropezón, como parte del estudio de su comportamiento. "Los seguimos casi 400 días, a veces por avioneta y otras por tierra, analizando los lugares para desovar, cuándo iban al mar. Encontramos que entran del mar y automáticamente van al lugar donde van a desovar, en el 95% de los casos, y se quedan en el lugar”, afirmó, por lo cual "se pescan las mismas truchas en los mismos pozos”.

"Los que más anduvieron llegaron al Lago Blanco en Chile, recorrieron 140 km; los que menos recorrieron se quedaron en El Tropezón. La mayoría se quedó entre la boca del Menéndez y el Onas, con un recorrido promedio 30 km”, informó.

De los 50 peces marcados, uno se perdió y hubo 12 capturas, pero los volvieron a liberar. Un par de casos no fue así y encontraron dos radiomarcas, de algún pescador que no respetó las normas, se llevó la trucha y dejó la señal.

Consultado sobre el virus que afectó a salmones chilenos, dijo que no han aparecido casos en la provincia. El virus "hizo que casi cayera en la bancarrota” la región, "porque todo el sistema económico estaba armado para esta explotación, pero es para el salmón del Pacífico, que no se cultiva en jaula y no tiene valor comercial en acuicultura. En Tierra del Fuego no tenemos ningún virus ni hubo aviso de nada”, afirmó.

Aclaró que si se ven peces pelados en el río, "es parte del ciclo de vida, porque se comen a sí mismos. Se los puede ver todavía vivos, llenos de hongos y con la piel descamada, pero es un proceso natural”.

Respecto del desarrollo de la actividad, como lo hace Chile, indicó que hizo un estudio de factibilidad para la salmonicultura en Almanza, pero "no comparte para nada la política agresiva de Chile, que no repara en el daño ambiental”, aunque tampoco "las trabas ambientalistas de Argentina porque no se termina haciendo nada. La solución está en un punto intermedio”, dijo, además de la necesidad de "consensuar políticas con Puerto Williams porque es el mismo canal y va a impactar del lado argentino”.

"Tenemos posibilidad en el canal de cultivar especies autóctonas, como pueden ser los mejillones, con los problemas que tenemos de marea roja. O cultivar en jaulas especies como la trucha arco iris, aunque no compite en precio ni calidad ni mercado con los salmones. Es un tema para analizar bien”, planteó.

 

Nuevas especies

 

Acerca de la aparición de peces tropicales en la zona, dijo que no es así y que se les llama "especies de acervo tropical, que no quiere decir que sean tropicales”, y aparecieron en las redes.

"Muchas veces aparecen porque las corrientes marinas no son siempre iguales, se acercan a la costa, pero llegan muertos porque las condiciones son límites. En todos lados se está informando la aparición de peces fuera de la distribución histórica y puede ser por el calentamiento global”, barajó.

 

Salmón chinook, el problema

 

Yendo al punto de estudio, se refirió al salmón chinook, que se solía confundir con la trucha marrón y puede poner en peligro esa especie.

"El salmón es oceánico. El chinook está entrando hace muchos años y antes se lo confundía con la trucha marrón. Ahora están empezando a desovar en el lado argentino y desde el año pasado los empezamos a estudiar para ver qué efecto produce en el río”, dijo.

El problema no es que el chinook se coma a la trucha, sino que "los juveniles compiten por espacio y comida con los juveniles de trucha y pueden hacer disminuir la cantidad”.

"Yo no estaría tan contento con los pescadores al tener tanto chinook, salvo que queramos tener un río de chinook”, dijo para los que se ufanan de atrapar peces de 15, 20 kilos o más. "Puede ser que no pase nada, pero es una posibilidad”, alertó, sobre esta especie cuyos adultos "llegan a pesar 65 kilos, pero son bichos que han vivido seis o siete años en el mar y entran al río a desovar y morir”.

"El paladar es negro como principal diferencia, con una pupila del ojo más chica que la trucha. Tiene más cara de malo que la trucha”, bromeó el biólogo, como forma sencilla de diferenciarlos.

Lo cierto es que para conocer el efecto está en marcha el estudio y piden colaboración a la población para colectar muestras, fotografías, datos de tamaño, peso, y demás detalles que se encuentran en el blog http://proyectoanadromas.blogspot.com.ar/2014/09/salmones-chinook-en-tierra-del-fuego.html

Fuente: Diario Provincia23.

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