INCENDIO EN BAHÍA “EL TORITO”

A dos años del incendio no hubo reparación por los daños producidos

Alejandro Echeverría y su familia están al frente de un emprendimiento turístico en Bahía “El Torito”. En la zona se quemaron alrededor de 2 mil hectáreas de bosques en 2012. El fuego se inició por una fogata mal apagada que habrían dejado empleados del Infuetur. Durante el combate del incendio la familia tuvo pérdidas en sus bienes por alrededor de 500 mil pesos, a raíz de combustible contaminado y adulterado que fue provisto por el propio Gobierno para sus embarcaciones y vehículos. A casi dos años y medio del siniestro, no les reconocieron un solo peso por las pérdidas que les provocaron.
lunes, 07 de abril de 2014 · 07:58
Alejandro Echeverría junto con su esposa, María Elena Barou y su hijo Gabriel, sostienen un emprendimiento turístico en la zona de Bahía El Torito. Desde principios de los ´80 vienen invirtiendo y trabajando en ese lugar, afectado en 2012 por un incendio que comenzó a raíz de un fuego mal apagado por personal del Infuetur. Durante el combate del fuego, que dicen no se neutralizó a tiempo por impericia de funcionarios de la Dirección de Manejo del Fuego de la Provincia, fueron afectados además por la pérdida y rotura de bienes a raíz de combustible en mal estado y adulterado que se colocó desde el Gobierno en sus embarcaciones y vehículos. Nunca se reconoció el pago de indemnización alguna por esos hechos.

Echeverría relata que con el emprendimiento "Empezamos en el ´83, teníamos una carpa con un rancho, yo traía pescadores en verano y en invierno cazábamos castores, zorros y ratas almizcleras. Así empezamos, formé una sociedad con otra gente, construimos pero después no había plata para seguir así que en los hechos seguí solo. Cobré una herencia de mi padre, y ahí terminé el quincho, el hostal, compramos las embarcaciones porque no hay rutas para llegar y así hasta el día de hoy”.

En su actividad diaria dice que colabora con los navegantes "porque siempre hay algún percance, y como Prefectura está muy lejos siempre hacemos el auxilio. También, cuando algún descuidado deja fuego, vamos y lo apagamos. Muchas veces a balde, porque recién ahora tenemos una motobomba”, remarca.

Después comentó que "Hace un par de años empezó a venir mucha gente por el Paso Beban, se quedaban acá uno o dos días y después los llevábamos a Palacios. Era una zona muy linda, hasta el incendio, porque así fue como para mí –en realidad está recontraprobado porque ella me lo dijo- Victoria Ojeda, entonces parte del Infuetur, con dos personas más prendieron un fuego para calentar una sopa y se inició el incendio”.

Menciona que con su familia "Nosotros siempre tuvimos la preocupación por el fuego, porque siempre salimos de recorrida los lunes o los martes y encontramos fogatas mal apagadas. Hemos apagado muchísimos principios de incendio. Así fue que al otro día de que estuvo acá Victoria Ojeda, con los otros empleados del Infuetur, mi hijo vio el fuego en el mismo lugar donde ella me dijo que habían hecho el fuego para calentar la sopa”.

Según relata Echeverría, le enviaron un mensaje al Director Provincial del Manejo del Fuego, Néstor Urquía, pidiendo "un par de motobombas y algunos brigadistas, porque el fuego recién estaba comenzando. Pero Urquía apareció como a las 11 de la noche con un par de mochilitas para tirar agua, a esa hora era desproporcionada la dimensión del fuego con el recurso que traían”.

Además indicó que "De las tres motobombas que trajeron una no arrancó, la otra arrancó pero no tiraba agua y solo la tercera funcionaba”. "Vinieron brigadistas de otras provincias, pero tardaron en llegar”. "Si hubieran traído las motobombas con el helicóptero cuando se las pedimos, incluso nos ofrecimos a pagar el viaje del helicóptero, esto se evitaba”, remarcó Echeverría. Aunque agregando: "Pero necesitábamos que trajeran motobombas que funcionaran, no las que trajeron”.

Dijo que en el medio del incendio: "Después vino Zanone y me dijo: no te hagas problema Vasquito, que acabo de firmar un decreto para que a todo el mundo de la pague todo, porque esto no puede ser. También me dijo que en el tiempo que él llevaba en el Gobierno le había sacado a Fabiana (Ríos) más de 30 inútiles que la rodeaban y que no le dejaban hacer nada. Pero eso se ve que no fue así, porque no me pagaron un peso. Me siento discriminado, porque a otros les pagaron”, señaló.

Luego recuerda que durante los días en los cuales se combatía el fuego, desde el Gobierno "Traían los tambores con nafta contaminados, porque reutilizaban tambores que tenían como un barniz  que se usa para pintar las plaquetas en las fábricas. A mí me hicieron un daño tremendo porque me arruinaron los motores de las embarcaciones, se pegaron los pistones, se arruinaron los inyectores, culpa de ésta gente que traía el combustible en mal estado”.

"Descubrimos que a los tambores le sacaban nafta y completaban el nivel con agua, eso nos arruinó también varios motores”, aseguró.

Los motores tuvieron que ser arreglados "con un costo altísimo”, al cual hizo frente el propio Echeverría y su familia. "Yo no prendí el fuego, las pérdidas fueron grandísimas y ni siquiera nos dijeron gracias”.

Después dijo que desde el incendio "Llevo dos años y medio y nadie me ha preguntado nada, espero que con ésta nota la gobernadora se entere que no me pagaron. A lo mejor no se enteró, no quiero creer que sea una voluntad de joderme o de disciplinarme”.

Echeverría dice que "Es una vergüenza que tenga que recurrir a un abogado, después que colaboramos en todo. Nadie me dice nada, nadie me da una respuesta, porque ni con los abogados logramos ningún resultado”.

Según él "Nunca quise judicializarlo por una cuestión de códigos, es una vergüenza que alguien como yo que siempre ha trabajado, pionero, que ha invertido, no se le haya pagado. A Lo mejor ahora si se hace público, porque por ahí la gobernadora no se enteró. Dicen que ella maneja la provincia y cuida los fondos como si fuera su casa, pero a lo mejor no se entera de las cosas que pasan en su casa. Mientras tanto, yo sigo esperando”. 

Vale mencionar que en 2012, luego del incendio, las pérdidas que tuvo Alejandro Echeverría  se calculaban en alrededor de 500 mil pesos, cifra muy superior hoy después del tiempo transcurrido. Sin embargo la familia asegura que seguirán sosteniendo el emprendimiento, y hoy agradecen el reconocimiento y el apoyo que tienen de particulares, instituciones privadas y estudiantes como los que participan de un proyecto de reforestación. 

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