SIN DINERO DURMIERON EN UN CONVENTO

La nueva odisea de Fernandito y su mamá

Desde el Observatorio de Personas con Discapacidad denunciaron la situación a la que una vez más fue sometido Fernando Benítez y su madre Marcela Boerdenave que por no percibir la ayuda de 300 pesos para abonar la noche de Hotel que el IPAUSS brinda como ayuda económica tuvieron que pedir dormir en una Iglesia. Además otro afiliado al IPAUSS con discapacidad aún no recibe la cobertura para un colchón 'antiescaras' debido a su enfermedad, ni mencionar la atención de un cuidador ni los pañales que utiliza.
lunes, 09 de marzo de 2015 · 19:45
Como es de público conocimiento, el Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad se encuentra acompañando a varias personas que se ven afectadas por el incumplimiento de los derechos que les asisten por ley.

Nos encontramos con personas con discapacidad en situaciones desesperantes que ponen en riesgo la vida y/o afectan la calidad de la misma, obligando a las mismas a transformarse en supervivientes por  su enfermedad y por la discriminación recibida por la obra social y las autoridades gubernamentales y  ministeriales a quienes les corresponde velar por ello.

En esta oportunidad queremos denunciar públicamente la desidia que puede enmarcarse en la figura legal de "abandono de persona” e "incumplimiento de los deberes de funcionario público” a los que se ven sometidos Fernando y Andrés.

El caso de Fernando es conocido públicamente dado que en reiteradas oportunidades la familia tuvo que recurrir a los medios de comunicación para lograr que se cumpliera con los derechos del menor; por ejemplo para la cobertura de los pasajes para la derivación, el otorgamiento de la pensión RUPE, etc.

En esta oportunidad, luego de lidiar con la burocracia, se logró que Fernando viajara a Buenos Aires para el control mensual que le realiza el equipo de profesionales del Hospital Gutiérrez. La dificultad estuvo en que se demoró la ayuda económica de la irrisoria suma de $300 diarios que manda el IPAUSS, y Fernando y su madre debieron abandonar el hotel y pedir asilo en una iglesia.

El caso de Andrés es muy grave, ya que se encuentra postrado como consecuencia de la esclerosis múltiple que padece y a la espera de las prestaciones básicas que le corresponden por ley. Desde noviembre de 2013, fecha en que ha realizado el pedido,  no ha obtenido la cobertura de colchón anti-escaras para domicilio, cuidador domiciliario, atención de diversos profesionales médicos, sin  contar con que ni siquiera se le otorgan los pañales para adultos.

La situación de Andrés y su familia es muy delicada, ya que él es sostén de familia y los únicos ingresos con los que cuentan  es la pensión RUPE con la que tienen que afrontar los gastos cotidianos, sumados a la medicación y demás erogaciones inherentes a la discapacidad que le corresponderían al Estado.

Por este medio repudiamos estos hechos que son moneda corriente en nuestra provincia y llamamos a la reflexión a las autoridades competentes para que reviertan urgentemente esta situación.

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