"YO NO ME QUIERO MORIR", CLAMA
Abuela de Ushuaia de 81 años implora le restituyan a la cuidadora que tenía
La paciente relató a través de medios radiales el calvario que esta pasando al encontrarse postrada con múltiples afecciones de salud y no tener a nadie que la asista; "no tengo nada, ni siquiera me han dejado el traumatólogo, ni un médico, nada, mi salud está cada vez peor".Una ciudadana adulta mayor residente de Ushuaia manifesta estar atravesando por momentos de suma angustia por su situación de salud y pide ayuda. Paciente de alto riesgo, expone que sin aviso alguno dejaron de proporcionarle el servicio de cuidadoras que la asistía, y al no poder valerse por si misma eso repercute de manera notable en su devenir diario.
"Tengo apenas una persona que se acerca para darme una mano, pero no puedo, no puedo vivir así. Y yo no me quiero morir, estoy pidiendo a gritos que por favor lo hagan, porque creo que me lo merezco, a mí me dejaron tirada", expresó Hilda Santillán en al programa "El Angel de la Radio" que se emite por la FM Monumental.
La abuela insistió en exponer la situación de desamparo que vive, "no tengo nada, ni siquiera me han dejado el traumatólogo, ni un médico, nada, mi salud está cada vez peor".
"Estoy pidiendo auxilio a todos lados y nadie me da una mano, pido a las autoridades que no me suelten la mano, que me ayuden, porque estoy y me siento cada vez peor, parece que me estaría muriendo. Estoy muy deteriorada", imploró Santillán.
La paciente aclaró y explicó por la citada audición que la OSEF "no me sacaron las prestaciones, me sacaron la empresa de cuidadoras", y que cuando indagó los motivos "no supieron decirme absolutamente nada".
"Hace poquito tuve un problema cardíaco, un accidente en el hospital en la cual yo pedí a la señora que por favor me mande el médico, porque yo hacía días que estaba con 40, 41 grados de fiebre y no sabían qué tenía. Ella le dijo que el médico venía una vez por mes. veía cosas como telarañas, todo gigante. Me llevaron a la clínica, arriesgándose mi cuidadora me dijo que no me podían acompañar a ningún lado", agregó.
"Ellas se arriesgaron pero con tan mala suerte que cuando llego a la clínica, cuando me van a bajar se patina la camilla, me caigo unos centímetros, me rompo la la clavícula. Me hago unos tajos en la cara y no obstante eso la camilla cae acá de mi espalda arriba, la cual me golpea el nervio ciático, lo cual me impide hoy parar y moverme", contó Santillán.
La vecina narró que tras el desgraciado episodio "en este momento estoy sola con la gracia de una chica que vive atrás al lado de mi casa, no puedo vivir así, yo no puedo más, estoy sola completamente".
"Esta semana bajé como 5 kilos de peso porque no tengo nadie que me traiga la comida, a veces viene mi hijo que también tiene no puede estar continuamente, pero él viene, me cambia. Pamela, que es mi hija la que me había hecho el trámite para que la señora Hruby me diera una empresa, ella está derivada en Buenos Aires. Está también bastante mal, o sea, que estoy en el aire. Yo como que estoy a la deriva nada más, por eso estoy pidiendo socorro, estoy pidiendo auxilio a la gente de OSEF, yo soy afiliada", concluyó la mujer a la espera de que su reclamo sea oído y respondido.