CONCEJO DELIBERANTE
Buscan poner fin de una vez a los ruidos molestos y escapes libres en las calles de Ushuaia
El proyecto de ordenanza pretende endurecer las sanciones contra quienes tripulan vehículos con caños de escape adulterados y emisiones sonoras excesivas. La iniciativa del edil Espeche, que se trataría el 23 de abril, contempla el secuestro de unidades y exigencias estrictas para su devolución, buscando mejorar la convivencia y la salud ambiental en la capital fueguina.El descanso de los vecinos y la tranquilidad de los barrios de Ushuaia se han visto alterados en el último tiempo por un fenómeno creciente: la circulación de vehículos y motovehículos con sistemas de escape modificados que generan estruendos por encima de lo permitido. Ante esta problemática, que cosecha reclamos diarios en distintos sectores de la ciudad, el concejal Vladimir Espeche, elevó un proyecto de ordenanza que apunta a actualizar y endurecer los controles sobre la contaminación sonora y ambiental.
La propuesta legislativa tomaría estado parlamentario en la sesión ordinaria del próximo 23 de abril. Según explicó el edil, el objetivo central es dotar al Ejecutivo Municipal de herramientas más precisas para prevenir, controlar y, fundamentalmente, reducir el impacto negativo que el tránsito vehicular desregulado genera en la calidad de vida de los ushuaienses.
Un reclamo vecinal que llega al recinto
La iniciativa de Espeche no surge de forma aislada, sino como respuesta directa a una demanda recurrente de la comunidad. En barrios residenciales, zonas céntricas y, especialmente, en las cercanías de centros asistenciales y hospitales, el ruido de los "cortes" y escapes libres se ha vuelto una constante, afectando no solo el descanso, sino también la salud de personas con hipersensibilidad auditiva y el bienestar de las mascotas.
"No se trata solo de una cuestión de ruidos molestos, sino de salud pública, cuidado del ambiente y convivencia urbana básica", remarcó Espeche al fundamentar su proyecto. "El Estado municipal debe garantizar el cumplimiento de las normas para que todos los vecinos puedan vivir en un entorno más ordenado y seguro. Hoy, la circulación de autos y motos con escapes adulterados deteriora nuestra convivencia", agregó el concejal del MPF.
Sanciones más duras y retención de vehículos
El núcleo del proyecto propone fortalecer la normativa vigente mediante la incorporación de parámetros técnicos más rigurosos para la medición de ruidos y emisiones contaminantes. Sin embargo, el punto que promete mayor impacto es la facultad que se le otorgaría a los agentes de tránsito para la retención preventiva y el secuestro de aquellas unidades que no cumplan con la reglamentación.
Operativo con secuestro de motos en infracción en calle San Martín (foto: Ushuaia Municipalidad)
A diferencia de las multas actuales, que en muchos casos no logran disuadir la conducta infractora, el nuevo régimen de control y fiscalización —que involucrará a la Dirección de Tránsito y al Juzgado de Faltas— establece condiciones estrictas para que el propietario pueda recuperar su vehículo. No bastará con el pago de la infracción: para retirar la unidad del playón municipal, el titular deberá acreditar la reparación de los sistemas alterados y someter el vehículo a una nueva verificación técnica que certifique que el ruido y las emisiones están dentro de los niveles permitidos.
Enfoque en zonas críticas y concientización
El proyecto pone especial énfasis en la protección de "zonas sensibles", como sectores hospitalarios y áreas densamente pobladas durante el horario nocturno, donde el impacto del ruido se multiplica. Asimismo, la ordenanza prevé que el endurecimiento de los controles sea acompañado por campañas de concientización vial.
"Buscamos dar respuesta a una problemática creciente, complementando la normativa actual y adaptándola a la Ushuaia de hoy", señaló Espeche. El plan incluye la realización de operativos cerrojo en sectores críticos de la ciudad, identificados previamente por el mapa de ruidos y las denuncias de los propios vecinos.
De aprobarse el próximo 23 de abril, Ushuaia se sumaría a otras ciudades del país que han decidido atacar de raíz la problemática de los escapes libres, priorizando el derecho colectivo al silencio y a un ambiente sano por sobre el deseo individual de modificar la mecánica de los vehículos.