Hay 151 heridos, algunos de gravedad

Batalla campal en Buenos Aires por la Reforma previsional

Los desmanes comenzaron poco después de un nuevo debate en el Congreso por la polémica Reforma para los jubilados, que tiene en vilo a un país entero. Otra vez, inadaptados de grupos de izquierda quemaron contenedores de basura, autos, derribaron vallas, apedrearon policías y periodistas y arrasaron con todo a su paso, en las calles porteñas. Hay más de 100 detenidos.
lunes, 18 de diciembre de 2017 · 20:45

Por segunda semana consecutiva, otro virtual escenario de guerra se registró -esta tarde- en los alrededores del Congreso de la Nación, en la ciudad de Buenos Aires, a raíz de brutales enfrentamientos entre grupos de izquierda y efectivos de las fuerzas policiales, obligados éstos últimos a contener a miles de sujetos de facciones violentas, que coparon las calles.

 

Munidos de cascotes, palos, fierros, gomeras, "miguelitos", morteros y otros elementos, los violentos se constituyeron, tal como sucedió el jueves pasado, en la puerta del Parlamento, sito en Avenida Rivadavia y Callao, antes del comienzo del debate legislativo por el polémico proyecto de Reforma Previsional, que el oficialismo pretende implementar por Ley, lo cual supondría un importante golpe al bolsillo en la tercera edad, al menos, en el corto plazo.

 

Banderas rojas del MST, PST, PO, Izquierda Unida y otras facciones intransigentes se vieron, una vez más, movilizarse desde la plaza de los dos Congresos hasta el Palacio Legislativo, con una horda de militantes cuyas protestas, intenciones y respaldo para con la cuestión jubilados continúan siendo no del todo claras.

 

Así las cosas, el debate en la Cámara Baja estaba previsto para las 14 y se vio nuevamente demorado, ante el escenario de agresiones y violencia que, hora tras hora, comenzó a escalar cada vez más. Las zonas aledañas al Congreso quedaron nuevamente sitiadas, haciendo imposible su acceso vía automóvil o transporte público. Estaciones de subte fueron cerradas, al igual que comercios del lugar, usuales víctimas de los desmanes y desbordes generados por grupos de inadaptados, que ya se convirtieron en una triste realidad, ante esta intrincada coyuntura política-social que atraviesa la Nación.

 

Las pedradas no se hicieron esperar, y comenzaron a caer sobre los efectivos de Infantería de la Policía Federal, quienes, en un principio, por una rídicula y absurda disposición de la Jueza a cargo del operativo de seguridad, no tenían la autorización para utilizar escudos, así como tampoco elementos para disuadir de los manifestantes, a quienes nadie les prohibió -claro está- los fierros, los martillos, las armas tumberas y todos los objetos contundentes que utilizaron para causar otro verdadero caos, en medio del desorden y la anarquía absolutas.

 

En una imagen captada por la cadena A24, se llegó a ver a una joven de pelo negro, con una pechera de una organización sindical afín al kirchnerismo, martillar la piedra hasta romper una fuente de la Plaza. Cientos de baldosas de las veredas fueron arrancadas de cuajo y utilizadas como arma contra la autoridad.

 

En un acto que suponía ser otro reclamo a una medida -controvertida- del Gobierno Nacional, varios periodistas y fotógrafos de medios gráficos fueron, una vez más, víctimas de los salvajes, y resultaron heridos en cumplimiento de su deber. Según dan cuenta testigos, una mujer policía sufrió una fractura expuesta de tibia y peroné, y debió ser trasladada de urgencia hacia un centro de Salud porteño.

 

Mientras tanto, varios cronistas de distintos medios nacionales, dejaron de manifiesto que, en un momento, una verdadera lluvia de piedras volaron contra las vallas del congreso, lo cual desencadenó lo que sería luego un escenario dantesco, que culminó con un total de 66 agentes heridos, de distinta consideración.

 

En virtud de la verdadera batalla que se desarrollaba, y ante el peligro circundante, finalmente la Justicia habilitó a las fuerzas de seguridad a repeler mediante la utilización de gases lacrimógenos, lo cual posibilitó que los inadaptados retrocedieran, cuando estaban ya por doblegar a la Infantería y se encontraban a metros de poder ingresar al recinto parlamentario, algo inédito y que podría haber traído consecuencias rupturistas, en medio de un Estado de derecho.

 

En tanto, hasta el momento, el total de lesionados del lado civil asciende a 85 personas, además de haberse concretado la detención de más de 100 individuos. Pese a esta situación extrema y el estado de violencia que se vive en las calles, que va en aumento, los diputados parecieran no tomar nota de lo acontecido, y pasadas las 19 de esta jornada, continuaban con el debate en sus bancas, para votar y concretar la tan ansiada Reforma Previsional.

 

 

 

 

 

 

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