Apoyo de la Confederación al predicador

Denuncian "persecución religiosa" contra el pastor Héctor Pauli

Apuntaron contra grupos radicalizados 'intolerantes con quienes no adhieren a la ideología de género que pretenden imponer'. Deslizaron agravios y acusaciones 'falsas y absurdas' contra su figura. 'Desde hace más de diecisiete años, el pastor Pauli lleva adelante una incansable tarea de servicio en su ciudad”, objetaron.
miércoles, 05 de diciembre de 2018 · 12:04

La Confederación Evangélica Bautista emitió -este martes- un comunicado, mediante el cual respaldaron al pastor de la Iglesia “Hay Vida en Jesús” de Río Grande, Héctor Pauli, tras una sucesiva serie de comentarios despectivos contra su persona, principalmente a través de las redes sociales.

 

En este sentido, desde esta institución se lamentaron que se trate "de un nuevo capítulo de persecución religiosa a la iglesia evangélica y a sus líderes espirituales”, además de consignar que el predicador "ha dado sobradas muestras de integridad", a lo largo de sus 23 años de trabajo pastoral.

 

“El pastor no ha hecho más que expresar con firmeza y vehemencia sus profundas convicciones espirituales y morales, sin incurrir en agravio alguno, utilizando la plataforma que en su iglesia ocupa desde hace años”, plantearon.

 

Asimismo, señalaron que Pauli se ha convertido "en el blanco de absurdas acusaciones publicadas en algunos medios", por grupos interesados en desacreditar su persona y su iglesia. Y agregaron que éste se ha comprometido "en la defensa del valor de la vida desde la concepción, el valor de la familia", contraponiéndose "a la ideología de género y la despenalización del aborto".

 

"La intolerancia de estos grupos radicalizados, contra quienes no adhieren a la ideología de género que desean imponer sobre la sociedad, se muestra en acciones como éstas: acusan y pretenden denunciar a un pastor que en su propia iglesia está expresando sus convicciones morales y religiosas”, expusieron.

 

“Por lo tanto, repudiamos las falsas acusaciones y los agravios vertidos por personas que, por prejuicio o con malas intenciones, aprovechan sus cargos en el aparato estatal para desacreditar a quienes piensan distinto”, sentencia el documento.

 

 

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