"ME SENTÍA OLOR A PODRIDO"

Denuncian posible mala praxis en el CEMeP

Vanesa Romano es una vecina de Río Grande que denuncia por supuesta mala praxis a su médico de cabecera y la clínica CEMeP. Es porque le dieron de alta luego de un parto, a pesar que tenía una infección que no le habían anunciado. 'Me salvaron la vida', dice refiriéndose a la atención que tuvo luego en el hospital público cuando concurrió porque se sentía 'olor a podrido y tenía mucho dolor'.
jueves, 23 de marzo de 2017 · 13:59
"Fui a un control con (el Dr. Humberto) Novoa donde me tenía que hacer tacto, porque ya estaba en fecha, me lo hizo y empecé a sangrar. Me intodujo elementos de metal que utilizan ahí, pero ya quedé sensible", cuenta la mujer entre lágrimas, señalando que aún se pone "mal" cuando recuerda lo sucedido por FM "Aire Libre".

Dice que el sangrado continuó y que Novoa le dio "su número personal y me dijo que le avisara cada cuanto perdía coágulos de sangre. Yo le avisaba cada cuanto tenía pérdidas y empece a estar cada vez más dolorida, le dije que ya no podía más y el agarró me dijo que tenía el útero muy sensible. Que fuera que iba a llamar a la partera y me hacían la cesárea".

Vanesa Romano cuenta que después de la cesárea estaba con el bebe en brazos y sentía que se desvanecía "mi marido me cuenta, porque yo ya no me acuerdo ya que estaba desvanecida; que me salía sangre de la cesárea y de abajo".

"Me llevan y cuando empiezan a preguntar quien era mi médico de cabecera se equivocan y llaman a (Alberto) Nuñez, quien participó de la cesárea pero como ayudante. Entonces Nuñez fue quien me salvó en ese momento", asevera.

Asevera que no le dieron explicaciones claras sobre lo sucedido y le dieron de alta "a las cinco horas, después de pasarme a sala común".   "Me pusieron como cinco litros de sangre, plasma, y me acuerdo que Nuñez insultaba por teléfono y decía que estaba perdiendo sangre", recuerda la mujer.

Una vez en su casa señala que estaba "muy dolorida y me sentía olor a podrido", cuando el dolor se hace insostenible con su esposo resuelven recurrir al hospital y la atiende una profesional "que me saca los puntos de la cesárea y ve la infección, que empezó a supurar".

Romano afirma que "era como un volcán, tenía todo podrido adentro. Me dieron de alta y no me revisaron, ni siquiera mi doctor de cabecera", remarca. Agradeciendo "al hospital, a la doctora que me atendió y a las enfermeras". 

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